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jueves, 26 de enero de 2017

El aseguramiento privado y los sindicatos


Se han publicado los datos de aseguramiento privado en salud en el ámbito territorial de nuestra Comunidad Autónoma. Y hay algún dato que me ha llamado la atención.

Aunque en el global de Euskadi, el dato de aseguramineto privado ronda en torno al 18%, estos datos se disparan hasta el 25% en el territorio de Bizkaia.

Vamos, que 1 de cada 4 bizkainos tiene un seguro privado de salud. Muchos son o muchos parecen. Pero veamos de donde procede este opción.

El 59,3 % de los asegurados provienen de los seguros colectivos, el 32,5 % en seguros individuales o familiares y el 8,2 % en mutualidades públicas de funcionarios.

O sea que el 67,5% no son opciones individuales sino que son opciones de las empresas que se lo ofertan a sus trabajadores o de las mutualidades (que siguen con esa inexplicable opción diferenciadora que nadie entiende).

Lo llamativo de esta situación es que se materializa con el beneplácito de los sindicatos que representan a los trabajadores en esas empresas o mutualidades. Los mismos que son capaces de rasgarse las vestiduras por la defensa de la sanidad pública y en contra de la privatización del sistema público de salud. Complicado de entender.




Que más de 400.000 vascos tengan un seguro sanitario privado, ¿significa que no se fían de Osakidetza?

-Yo creo que significa que hay un nivel de riqueza suficiente para que haya gente que, por una atención especializada más personal o por una habitación privada o por una demora un poco inferior, no le importe pagar ese seguro privado. Pero en Euskadi cuando alguien tiene una enfermedad grave, una cirugía muy compleja, cuando necesita un trasplante, o hay un sospecha de ébola, también cuando nace un recién nacido con un peso inferior a dos kilos... todos los vascos y vascas vamos a Osakidetza, de lo cual estamos muy orgullosos.

lunes, 15 de septiembre de 2014

Entre la utopía, la ilusión y el escepticismo


La Comisión Directora, bajo la presidencia del Lendakari Iñigo Urkullu, la han compuesto los Viceconsejeros/as de los Departamentos del Gobierno de Secretaría de la Presidencia; Tecnología, Innovación y Competitividad; Comercio y Turismo; Agricultura, Pesca y Política Alimentaria; Políticas Sociales; Vivienda; Economía y Presupuestos; Educación; Cultura, Juventud y Deportes; Salud; Osakidetza; Medio Ambiente; Transportes ; Planificación Territorial y Urbanismo. Sus directrices se mueven en dos direcciones:

1) Gobierno por la Salud, en el que se actuará a nivel interdepartamental a través de la constituida Comisión Directora y el Comité técnico de Salud en todas las políticas y en el nivel Interinstitucional, el Consejo de Salud de Euskadi.

2) Gobierno de la Salud, en el nivel Intradepartamental actuará el Departamento de Salud y Osakidetza y el órgano se seguimiento será el Consejo de Dirección del Departamento de Salud, presidido por el Consejero de Salud, Jon Darpón. También actuará el Comité Técnico del Plan de Salud.

Cuando contemplo estas iniciativas me comporto con una ambivalencia que me acaba preocupando.

Por un lado me planteo que verdaderamente este es el camino y que dado que la salud trasciende de manera evidente al ámbito de la sanidad es inevitable, para lograr avances en este terreno, la necesaria cooperación y coordinación de los distintos departamentos que se ocupan de tantas y tan diversas facetas de la vida cotidiana, dado que todas ellas repercuten en el concepto salud.

Por el otro me invade el escepticismo y la desconfianza mas absoluta. ¿Serán capaces de llevar a cabo tan ambicioso proyecto? ¿De verdad vamos a ver unas acciones coordinadas, bien estructuradas, bien definidas las parcelas de acción de cada cual y con clara repercusión en la salud de la ciudadanía? ¿Tendrá esta Comisión Directora recorrido más allá de la foto oficial?

Hoy por hoy me inclino por dar un voto de confianza a la iniciativa porque

Vivo sin vivir en mí,
y tan alta vida espero,
que muero porque no muero.


Fuente: Irekia - Eusko Jaurlaritza - Gobierno Vasco

lunes, 14 de julio de 2014

La canción del verano



Ya sabéis. Es irremediable. Cada época, cada estación, cada mes diría yo, tiene su temática preestablecida y es inevitable que cada actor recurra a su tópicos, una y otra vez.

Si repasáramos las hemerotecas, a algunos les tendría que dar un poco de vergüenza constatar la poca originalidad en los mismos temas.

Uno de los superéxitos del verano, es como bien dice el Consejero, el Chiringuito de Georgie Dan. (hay que reconocer que el Consejero tiene una vena irónica que a mi me mola pero que al Satse no le hace mucha gracia)



Uno de los temas estrella es, sin duda, verano tras verano, el cierre de camas hospitalarias. Y este verano no puede ser una excepción. La gran diferencia con los otros temas musicales del verano es que en esta canción la letra es una verdad como un templo. Se cierran camas y se cierran agendas de las consultas externas y ambulatorias de los compañeros del segundo nivel. Porque también es innegable que disminuye la actividad y la presión asistencial a todos los niveles.

Otro tema es si los ajustes son los que deben ser, son excesivos o se podrían ajustar aun mas. 

Y es aquí donde cada cual se mueve, con mejor o peor estilo, al ritmo de la canción del verano. Y digo yo (es una propuesta) que como ya sabemos que en el 2015 la canción va a ser la misma, los bailarines se podrían esmerar y aprender a bailarla con un poco mas de salero y, ya que será inevitable volver a escuchar la canción, que al menos la coreografía nos entretenga un poco y que el discurso esté dotado de una capacidad de análisis mas profunda, de datos correlacionados, de sesudos estudios de impacto en salud y todas esas zarandajas

Pero ya se sabe que esto no será posible porque la misión de la canción del verano no es ser una canción con mensaje sino puro entretenimiento