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sábado, 28 de marzo de 2015

La enfermería ¿cuece o enriquece?



No hay “prescripción enfermera”, hay “indicación”; la prescripción está ligada al diagnóstico, y el diagnóstico solo lo hace el médico (Alonso dixit)



Me encandilan estas sutilezas para quedar bien (o mal) con todo el mundo. Ahora resulta que las enfermeras no van a prescribir, van a indicar.

Y además van a indicar productos no sujetos a prescripción con receta

Y además les van a pedir que realicen un curso puente

Para el resto "autorización de dispensación de determinados medicamentos sujetos a prescripción médica por los enfermeros en el marco de los principios de la atención integral de salud y para la continuidad asistencial, mediante la aplicación de protocolos y guías de práctica clínica y asistencial, de elaboración conjunta, acordados con las organizaciones colegiales de médicos y enfermeros y validados por la Agencia de Calidad del Sistema Nacional de Salud" parece que hay que esperar.

¡Ya está bien! Los nuevos roles que precisa la sanidad, las verdaderas reformas, implican cambios profundos y no estos "grandes acuerdos" para que no se cambie nada.

Hay enfermeras capaces, muy capaces, de cocer el guiso más complejo, pero si no se les deja mas que enriquecer, bajo la atenta mirada del Master Chef (of course), no cambiaremos nada.

Y ya es triste que lo diga yo que me quedan dos telediarios para jubilarme

jueves, 20 de noviembre de 2014

Nuevas formas de hacer, nuevos roles (nunca es tarde para el cambio)



El pasado viernes tuve el honor de moderar la mesa de clausura de las XV Jornadas de Osatzen que se celebraron en Donosti.


En ella se presentaron distintos proyectos en los que una cosa quedó de manifiesto: Einstein tenía toda la razón. Más razón que un santo


Y nada más cierto, en el contexto actual, que para poder obtener resultados distintos, las alternativas pasan por una premisa previa: nuevos roles, nuevas formas de hacer

El denominador común de casi todas las propuestas implicaba superar los límites habituales a los que sometemos nuestros trabajos, a olvidarnos del manual y de las cortapisas que solo buscan enmascarar el miedo a "perder" lo que tenemos, a salir de nuestra zona de confort. A superar el complejo de "estamentitis", de "especialitis", que nos bloquea perdiendo el verdadero objetivo: los pacientes.



Cuando inicié la presentación de la mesa me presenté como Rafa Olalde, R1 de Familia, aunque en realidad debí decir R30 de Familia, porque tras concluir la mesa fui más consciente, aún si cabe, de que en estos temas (y en todos) uno nunca deja de tener la oportunidad aprender y que la única forma de intentar un resultado diferente es estar dispuesto a hacerlo de forma distinta, asumiendo riesgos imprevistos, incomprensiones, críticas, ... aunque también pueden haber algún reconocimiento como el que se plasmó en el tuno de preguntas para los participantes de la mesa.

Y puestos a hacer las cosas distintas, los chicos y chicas de Osatzen lo hacen distinto. Mal está que lo diga yo que me tienen subyugado para la causa, es que lo dicen en los "papeles nacionales"

Es conveniente hacer notar el movimiento "Libre de humos industriales" que promueve congresos y reuniones de formación médica continuada sin patrocinio de industrias, como ya hacen, por ejemplo, la Sociedad Vasca de Medicina de Familia, la Asociación Madrileña de Psiquiatría y los grupos VídeosySalud, Laboratorio del Polimedicado y Seminarios de Innovación en Atención Primaria. (Juan Gérvas)

Así que gracias por proponer nuevos retos, nuevas formas de hacerlo distinto, nuevos roles. El camino no será fácil pero no hay duda de cual es el camino.

PD: 
  • Fue una gozada ver a tanto joven residente en las jornadas. ¡Que envidia Dios mío! (incluso había una paciente mía a la que le he visto pasar de "la edad del pavo" a "colega profesional")
  • Un reconocimiento especial a Iñaki Matín Lesende. Me sentí muy identificado con él en lo que denominé "Los efectos secundarios del éxito: el ostracismo". Ánimo Iñaki. Es imposible borrar ciertas huellas.