lunes, 12 de mayo de 2014

Crisis de identidad


A lo mejor lo consideráis un simpleza, pensáis que soy un blando, un tiquismiquis que me agobio por todo o por nada, pero os aseguro que desde que voy tomado conciencia de que la Atención Primaria ya no existe y de que hemos pasado a la Atención Integrada, estoy teniendo un seria crisis de identidad.

Y es que con estas cosas no se juega. Llevo toda una vida siendo un MAP. Hasta ya entendía y asumía ese final de los informes de los colegas que atienden a mis pacientes en otros niveles cuando escribían "control por su MAP"

Ese era yo, su MAP, su Médico de Atención Primaria. ¿Y ahora que voy a ser? ¿su MOSI? No me suena nada bien y no me identifico con ello. Así que, de golpe y porrazo, he perdido mi identidad y no tengo con qué sustituirla.

Si no encuentro una nueva con prontitud es posible que necesite terapia e incluso medicación (porque ya se sabe que un problema que no tenga una solución farmacológica, ni es problema ni es nada). Puede que incluso deba solicitar una Incapacidad Temporal.

¿Y que les digo yo a mis hijos y a mi mujer? ¿que soy un médico sin apellido, sin referencia asistencial? Seguro que perderé su respeto y su estima y acabaran marcando distancias ante este pobre médico sin identidad.

Propongo que se organicen una Jornadas de debate para encontrar una solución. Solicito la ayuda "in extremis" a Osatzen para que se implique en la búsqueda de mi nueva identidad. No me abandonéis. Por vuestros muertos, ayudarme




1 comentario:

Doctor Minuto dijo...

Hoy los estudiantes de 6º de Medicina de Vitoria han puesto en común su aprendizaje tras 5 días de practicas en los Centros de Salud de la capital a lo largo del año.Es curioso que haya cosas que cueste tanto descubrir a los sabios y tan poco a los sencillos.
En sólo 5 días ( no se les da más posibilidad de "conocer para amar" en los 6 años) han visto donde pone el foco el MF y dónde el MH, quien conoce a su paciente y quien sólo conoce la enfermedad de su paciente. Quien debería tener el control y quien lo tiene. Que un ictus a los 92 años como enfermedad es un cataclismo pero le sucedio a una persona que lo lleva de maravilla aunque para saberlo hay que ir a su domicilio.
Veremos los resultados de la integración pero como el guardian no pueda hacer su trabajo, el mago fracasara en el suyo(BMJ 1989;298:172-174)